Compatibilizar el Grado en Psicología con la preparación del PIR

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Cuando llega el último año de carrera hay que decidir qué hacer al terminar el grado. Si la decisión es la psicología clínica, hay que plantearse preparar el PIR.

El problema es que hay muy pocos meses desde el final del grado hasta la convocatoria del PIR (unos 7/8 meses por delante para estudiar todo el temario lo suficiente como para defender el examen, aunque sea la primera vez que nos presentamos).

Una opción para no ir tan justos de tiempo y poder preparar mejor el examen, es compaginar el último año de carrera con la preparación del PIR pero para esto hay que tener en cuenta varios factores.

TIEMPO REAL DISPONIBLE

Antes de empezar es muy importante conocer de cuánto tiempo se dispone realmente para preparar el PIR y además las asignaturas de la carrera, junto con las prácticas externas y el TFG. Hay que saber los horarios de las clases del grado, las horas que se pueden dedicar exclusivamente al PIR, disponer de todo el material necesario, saber en qué cuatrimestre se van a realizar las prácticas, cuantas horas al día quedan libres para estudiar el PIR...etc., y decidir si es posible compaginar ambos estudios.

Seguramente el tiempo que le podamos dedicar al PIR no es todo el que nos gustaría, pero hay que pensar que se puede adelantar mucho si damos una primera vuelta al temario del PIR antes de acabar el grado o de las áreas más importantes, todo depende del tiempo disponible.

ORGANIZACIÓN FLEXIBLE

Una vez se conoce el tiempo disponible para compaginar ambos estudios, hay que hacer un planning realista, y es muy importante intentar cumplirlo en la medida de lo posible.

Lo ideal sería poder dedicar sesiones completas de estudio solo al PIR y otras solo a las asignaturas de la carrera. Por ejemplo, si tenemos todas las tardes libres de la semana, dedicar tres tardes completas a estudiar el PIR y tres tardes para las asignaturas y trabajos de la carrera, con un día a la semana para descansar o para poner al día lo que no haya dado tiempo durante la semana, así se controlan posibles imprevistos y se consigue que no afecten al estudio ni a la organización.

PRIORIZAR ÁREAS

Al preparar el PIR a tiempo parcial, no hay tiempo para estudiar todo de la misma forma que si le dedicáramos el 100% del tiempo disponible.

Por eso, hay que tener una estrategia y priorizar las áreas más importantes o con más peso en el examen para poder dedicarles más horas (psicopatología, clínica, terapias, tratamientos...).

Vale más estudiar bien estas áreas hasta donde de tiempo, que llevar todas a mitad de la primera vuelta, de esta manera tenemos mucho trabajo adelantado y compensa empezar a estudiar el PIR antes de terminar el grado.

NO DESCUIDAR LA CARRERA

Al principio, con la ilusión de empezar una nueva etapa, puede ocurrir que se pierda la motivación en la carrera y cueste bastante compaginarlo sin descuidar ninguna.

Por eso es muy importante planificar los días que se van a dedicar a cada estudio y cumplirlo.

Hay que tener en cuenta que la prioridad sigue siendo la carrera hasta acabar y hay que dedicarle el tiempo necesario para evitar sorpresas.

Normalmente, en el último año del grado en psicología, las asignaturas corresponden al itinerario que elijamos, en este caso, las asignaturas de psicología clínica. Puede servir de gran ayuda el estudio del PIR a la vez, para repasar conceptos, ampliar información y complementar ambos estudios.

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