¿Por qué un PIR rota con un médico de familia?
2 septiembre, 2020
SER PIR EN TIEMPOS DE COVID-19
21 septiembre, 2020
Mostrar todos


El pasado domingo, el periódico “El Mundo” publicaba este artículo dentro de su sección dedicada a la salud. Hoy queremos compartirla con todos nuestros/as APIRes:

Para un personaje mediático –ya antes de ser presidente de EEUU– como Donald Trump no es fácil ceder el micrófono y dejar que otro ocupe el puesto de showman. Pero en octubre de 2018 se quedó callado en el Despacho Oval escuchando el atropellado monólogo del rapero y compositor estadounidense Kanye West quien, frente a los periodistas, habló de Corea del Norte, de la polémica racial… Para la ocasión lucía una gorra roja con el lema de la campaña de Trump Make America Great Again (Hagamos América grande otra vez), mientras le decía al presidente que gracias a ella se sentía como Superman. Ante la pregunta de un periodista, West  descartó ser candidato presidencial antes de 2024 (cuando Trump ya no esté en la presidencia si es reelegido otro mandato). 

El rapero se ha desencantado con el presidente y el 4 de julio anunció, vía Twitter, que se presentaba como candidato a la presidencia de EEUU en 2020, y no en 2024 como dijo en aquel encuentro en la Casa Blanca. Hasta ahí, este movimiento podría ser una mezcla entre campaña de marketing (el 30 de junio lanzó un nuevo sencillo); un ego desmedido que le ha llevado a equipararse con Dios en alguna ocasión; y una extravagancia de artista, pero los extraños actos que se han sucedido a lo largo del mes, y que han abierto una grave crisis en su matrimonio con la empresaria y socialité Kim Kardashian, apuntan a un problema que planea sobre el rapero desde hace unos años: su trastorno bipolar. 

¿En qué consiste exactamente? «Denominado clásicamente psicosis maníacodepresiva, se da cuando en un enfermo se suceden uno o más episodios depresivos que alternan con episodios maníacos. Habitualmente, entre ambos el paciente llega a recuperarse por completo», explica Kazuhiro Tajima, director académico de la Academia APIR y psiquiatra colaborador en la Universidad Rey Juan Carlos. El trastorno puede iniciarse a cualquier edad, aunque la media está entre los 20 y 30 años, y los enfermos presentan alto riesgo de suicidio.

Los episodios depresivos se caracterizan por baja energía y estado de ánimo, pero ¿qué sucede en los episodios maníacos? “El síntoma nuclear es el humor eufórico o irritable de más de una semana de duración, o de menos si es necesario hospitalizar” subraya Tajima, que relata algunos comportamientos  asociados. «Insomnio casi casi completo; autoestima exagerada o grandiosidad: el paciente se ve capaz de cualquier cosa y emprende ende múltiples proyectos o siente siente que su potencial se ha desarrollado de forma extraordina; verborrea, con habla exageradamente e rápida, que puede llegar a perder el hilo; aumento o de la actividad intencionada o agitación psicomotriz;  implicación excesiva en actividades placenteras con un alto potencial de riesgo: compras irrefrenables, promiscuidad sexual…»

El especialista señala a que que pueden aparecer «síntomas psicóticos como ideas delirantes de grandeza, por ejemplo, tener la solución de los problemas mundiales o conocer la curación de enfermedades; de identidad (ser un personaje importante, un líder, alguien designado por el cielo) o bien ser incongruentes con el estado de ánimo, con contenidos de persecución o perjuicio. Además, en la manía hay casi siempre ausencia de conciencia de enfermedad: lejos de admitir estar enfermo, el paciente se encuentra ‘mejor que nunca’». 

¿Ha tenido Kanye West algún comportamiento así en los últimos días? Para empezar, en una entrevista en Forbes el 8 de julio el rapero relató que desconfía de la vacuna contra la Covid porque «las vacunas son la marca de la bestia. Quieren ponernos chips en nuestro interior para que no podamos cruzar las puertas del cielo». También dijo que el sistema de planificación familiar de EEUU está en manos de los supremacistas blancos o que basará la gestión de EEUU en la estructura de Wakanda –un país ficticio de los cómics de Marvel, hogar de Pantera Negra–. 

Además, el 19 de julio dio su primer mitin en Carolina del Sur con un discurso inconexo, un chaleco antibalas y un “2020” rapado en la parte posterior de la cabeza. Propuso dar un millón de dólares a las mujeres que tengan un bebé para evitar que aborten y se echó a llorar al recordar que su padre quiso interrumpir el embarazo de su madre y que él «casi mata» a su hija North porque quiso que su esposa abortara. Al día siguiente, escribió una  serie de tuits en los que  decía que, con la ayuda 

de un médico, su mujer había intentado encerrarlo por llorar y contar lo de su hija, que llevaba tiempo tratando de  divorciarse de ella y comparó a su suegra con el dictador Kim Jong-un. Después borró casi todos sus mensajes. 

Su mujer pidió a través de su Instagram privacidad y comprensión hacia su marido. Y, de nuevo vía Twitter, West se disculpó con Kardashian por lastimarla.

La pareja permanece separada y ella le ha pedido  que abandone la carrera presidencial y se centre en su salud mental. «La mayor productividad de ideas, que esté más locuaz, inadecuado y desinhibido podría indicar que está hipertímico y dentro de eso habría que ver si está entre maníaco e hipomaníaco. En el segundo caso, hay riesgo de que vaya a peor, a una sintomatología psicótica y a pensar, por ejemplo, que tiene un poder especial o es un enviado de Dios», comenta Tajima. En el pasado ya se comparó con Dios y dijo que su trastorno es un superpoder, pero además West –que no toma su medicación porque se siente menos creativo– inició en enero de 2019 el Sunday Service, una misa dominical donde pregona las virtudes de la Biblia en lo que para algunos roza la secta. Cantante, productor, profeta moderno y… ¿quizá próximo presidente de EEUU? 

TRATAMIENTO: FÁRMACOS Y TERAPIA.

Para el doctor Tajima, el tratamiento nuclear de estos pacientes debe ser un estabilizador del ánimo, lo que se denomina eutimizante, para evitar los virajes o descompensaciones depresivas o maníacas. El más conocido es el litio, pero hay otros como el ácido valproico o antiepilépticos como la carbamazepina. Pero al margen de los fármacos, e smuy importante el tratamiento psicoterapéutico. “Debe ser continuado porque es una enfermedad crónica. Los cuadros depresivos se van a beneficiar más que los psicóticos. Cuando no lo hacen hay un alto riesgo de suicidio en las fases depresivas y otros muchos problemas”, explica Tajima, que añade que la situación es drámatica sobre todo para el entorno del paciente porque éste no es consciente, sobre todo en la fase maníaca. “Lo ideal es que la familia, el cuidador, reciban también terapia”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies