Cómo preparar la prueba del circuito de agilidad y prueba de natación

Laura Quiles, número 1 del PIR 2017, alumna de APIR
5 marzo, 2018
¿Cuánto cobra un psicólogo clínico tras el PIR?
23 marzo, 2018
Mostrar todos
Prueba de agilidad

La prueba de agilidad es un ejercicio relativamente sencillo en su ejecución que sin embargo puede jugarte malas pasadas, fruto de los nervios del momento.

El ejercicio tiene por finalidad medir la agilidad de movimientos del ejecutante. Las marcas que hay que superar, como todas las de esta oposición en su fase de acceso, no son muy exigentes:

Chicos: 16 segundos.

Chicas: 19 segundos.

Recuerda que, a diferencia de otras oposiciones, las pruebas de aptitud física no tienen una nota, sino que el objetivo es únicamente superar los ejercicios de manera satisfactoria, es decir con un APTO cada uno de ellos.

Esto quiere decir que aun ritmo tranquilo puedes superarlas sin mucho problema, no obstante, como todas las pruebas conviene que la entrenes con una periodicidad suficiente para tener el circuito perfectamente aprendido.

Los errores más comunes son dos, y ambos llevan la descalificación del aspirante: equivocarse en el recorrido y/o derribar uno de los conos o vallas.

Para realizar satisfactoriamente la prueba tienes dos intentos. Un intento se inicia a la voz de Ya por parte del instructor y finaliza cuando el aspirante toca el suelo con uno o los dos pies tras saltar la última valla.

Como puedes ver en la ilustración, la tarea consiste en recorrer “dibujando un ocho” una distancia de seis metros.

Inicias en posición de pie justo a la derecha de una valla A y tienes que ir corriendo hasta el cono situado en el lado opuesto.

Tras llegar al cono debes atravesar nuevamente en dirección a la valla B para rodearla de fuera a dentro pasando por debajo de la misma.

Al salir tendrás que realizar el camino a la inversa, es decir, dirigirte hacia el cono contrario y de allí nuevamente cruzarte para volver a pasar por debajo la valla A nuevamente de fuera a dentro.

Entonces será el momento de salir corriendo y saltar la valla en dirección recta.

Una de las mayores dificultades que encuentran los aspirantes en su preparación es precisamente encontrar los materiales. Sin embargo, puedes sustituir los materiales. Por ejemplo, puedes usar pelotas de tenis o futbol en lugar de conos y sillas o caballetes con palos en lugar de las vallas de atletismo. También puedes usar sillas con una cuerda por ejemplo en lugar de las vallas.

El objetivo en sí es la familiarización con la prueba, ya que los tiempos son lo suficientemente amplios como para no estar muy agobiados con el reloj.

Tienes que acostumbrarte a entrar por debajo de la valla muy agachado para no derribar la valla y así no confiarte. Al no haber nota de corte, te puedes permitir el lujo de perder unas milésimas en hacer bien la ejecución, asegurándote así que no vas a derribar ninguna valla.

Como siempre antes de iniciar cualquier actividad, dedica al menos quince minutos a calentar y calienta los movimientos que tendrás que hacer en el circuito de agilidad para prevenir lesiones.

 

Prueba de soltura acuática (50 metros)

La prueba de soltura acuática consiste en nadar, a estilo libre, una distancia de 50 metros en un tiempo de:

Chicos: 1 minuto 22 segundos

Chicas: 1 minuto 35 segundos

 

Al igual que en la mayoría de las pruebas, las marcas no son muy difíciles y al realizarlo a modo libre lo puedes hacer en el estilo en el que te encuentres más cómodo. Lógicamente el crawl es el estilo recomendado para superar la prueba en el menor tiempo posible.

Además de no superar la distancia en el plazo señalado, la otra causa por la que puedes resultar eliminado es por la de apoyarte en las corcheras o en el suelo de la piscina durante el recorrido.

Generalmente esta prueba se desarrolla con al menos tres aspirantes nadando, cada uno por su calle. Situados de pie desde el borde de la piscina, a la voz de “Ya” saltarán al agua y recorrerán la distancia marcada. Como la piscina será con toda probabilidad de 25 metros tendrás que dar la vuelta. Esta puede ser o bien realizando el clásico volteo o vuelta americana, o bien tocando el borde de la piscina e impulsándote nuevamente con los pies. Si nunca has ensayado la vuelta americana, el día de la oposición no es el momento.

Al igual que en la prueba del kilómetro, sólo tendrás un intento para superarla.

A diferencia de la mayoría de las pruebas, el ejercicio de la natación necesita de un lugar acondicionado para su práctica. No obstante, si sabes nadar, los tiempos son lo suficientemente asequibles para que no sea una prueba a la que le tengas que dedicar mucho tiempo de entreno.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies