CARTA A UN NUEVO PIR
Recuerdo a la perfección la primera vez que me quedé sola con un paciente como R1. Cerré la puerta de la consulta detrás de mí y noté cómo me echaba a temblar instantáneamente. Un tiempo después me pregunto, ¿qué miedo habría de tener en dicha situación una persona que quiere genuinamente ayudar a otra que sufre? …


