PIREJA: CUANDO ESTUDIAS EL PIR Y TIENES PAREJA.
Hubo un tiempo en que había algo que mi pareja podía hacer por mí que me hacía más feliz que un ramo de flores, un kilo de chocolate o una escapada romántica: que me regalara post-its y subrayadores. No había mayor muestra de amor que esa capacidad para adivinar cuál era el color que faltaba…



