SOBRE EL TRASTORNO BIPOLAR
9 julio, 2021
PLAZAS PIR ADJUDICADAS CONVOCATORIA 2020
15 julio, 2021
Mostrar todos

¿HASTA QUÉ PUNTO EL PIR MERECE LA PENA?

Hay veces, que cuando vemos nuestra meta un poco lejana, podemos caer en la tentación de cuestionarnos si realmente vale la pena todo esto. En épocas como el verano, el las que la motivación nos puede jugar malas pasadas, incluso podemos llegar a justificarnos con que no es para tanto. Y de ese modo, nos justificamos para sentirnos menos mal cuando nos escaqueamos horas de estudio.

Y, por eso, hoy vengo por aquí para contaros por qué Sí merece la pena. Porque, aunque todavía no haya terminado mi primer año de residencia, si algo tengo claro, es que este es el trabajo ideal para todos aquellos que sintamos esa vocación interna de ser psicólogos clínicos. Está claro que no es un trabajo fácil, ni que todos los días sean buenos, pero a pesar de ello, no podría ahora imaginarme en otro lugar.

Merece la pena salir un viernes del trabajo aliviada por descansar de la sobrecarga que llevas en toda la semana. Pero también cuando te vas deseando volver a ver a los pacientes el lunes.

Merece la pena escuchar una sesión clínica de un adjunto que te inspira y te entran ganas de formarte en su corriente. Pero también cuando escuchas otra que te hace ver justo lo que no quieres para ti.

Merece la pena hablar con tus coR y compartir experiencias similares, pero también tan diferentes a la vez.

Merece la pena que se te escape una lágrima porque te afecte más de la cuenta una historia de un paciente. Pero también cuando te paras a pensar en aquel paciente al que no consigues llegar.

Merece la pena atravesar una crisis existencial en la que te planteas hasta qué punto puedes aguantar la intensidad emocional de este trabajo. Pero también darte cuenta de que no podrías vivir ya sin esa intensidad.

Merece la pena prepararte una sesión con un paciente y que funcione, pero también que te venga con algo inesperado y sea él quien te enseñe a ti.

Merece la pena que un paciente vaya a buscarte, pero también cuando aprende a caminar sin ti.

Merece la pena que te digan que estás ayudando, pero también tomar conciencia de que no siempre es así.

Y al final, por toda esa suma de cosas, te darás cuenta de que el camino de cada terapeuta es la suma de muchos aprendizajes que conforman una entidad única, la cual estará en constante cambio hasta el final de los días.

¡Mucho ánimo con el estudio y a seguir soñando por algo que pronto se hará realidad!