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Los que nos presentamos a esta oposición sabemos de sus características mejor que nadie: el temario abierto que tantos quebraderos de cabeza nos da, la ratio tan pequeña con la que cuenta, la incertidumbre, frustración, incluso de rabia e impotencia que es importante aprender a gestionar para que no nos gane la batalla el día del examen. Tan importante como llevar el temario preparado es saber gestionar dichas emociones y llevar para ello preparada la parte emocional.

En mis primeras convocatorias, solo (digo solo, pero ya es mucha parte) llevaba preparada la parte del temario y en esta (la convocatoria que me ha dado la plaza), decidí hacer algo diferente y añadir una parte de preparación para el afrontamiento del examen en los últimos meses. Me preparé mentalmente de la siguiente forma, cada día me tomaba un ratito para hacer relajación y en esa relajación incluí una parte de autohipnosis en la que grabé a fuego en mi mente “Soy SUFICIENTE”, uní y anclé esta frase a la visualización de mí realizando el examen. Me visualizaba realizando el examen PIR,  segura, serena, “injodible” e unía estas sensaciones a las palabras “Soy SUFICIENTE”. Soy suficiente para sacar el PIR, soy suficiente para afrontar el examen independientemente de su dificultad, soy suficiente para realizar el examen con una total calma y seguridad.

Y así fue, me entregaron el examen y ya pude comprobar a partir de la pregunta 5 la ambigüedad del examen, las preguntas sobre temas que nunca había tocado en toda la preparación del examen y la necesidad de sacar las herramientas que había estado preparando meses atrás. Me escribí en el examen en las primeras hojas en letras mayúsculas SOY SUFICIENTE y me lo creí. A cada pregunta sacada no se sabe ni de donde, murmuraba que… (improperio hacia los que la habían redactado) pero conmigo no van a poder, porque este año me saco la plaza, así fui pregunta a pregunta luchando cada una como si de ello dependiera mi plaza, en las de puro reconocimiento descansaba la mente, seguía y seguía hasta que llegaba otra racha de preguntas de esas que ni las habíamos olido en la preparación, y en esas preguntas seguía, que…(improperio hacia los que la habían redactado) pero conmigo no pueden, porque soy “injodible” y este año me saco la plaza.

Cuando acabé el examen y salí del recinto, tenía buenas sensaciones, pero eran sensaciones de orgullo en la forma en la que había enfrentado el examen, independientemente del resultado, algo había cambiado en mí, y esperaba que me acompañara el resto de mi vida, porque una vez aprendida e integrada una forma de afrontamiento , para ti te la llevas, y así ha sido, porque esa fortaleza, esa sensación de estar en mi centro y no tambalearme, ahora se ve reflejada en la residencia a la hora de enfrentar algunas situaciones, pero ese ya es tema para otro día.

Te animo a prepararte mentalmente para el examen que pueda venir y para sacar esa fuerza que tú tienes y poder afrontar el examen con ese plus añadido y conseguir tu merecidísima plaza.

Tu “eres SUFICIENTE” solo quería recordártelo.