PUBLICACIÓN BOE: CONVOCATORIA PIR 2021
4 diciembre, 2020
No estás solo sintiéndote solo.
23 diciembre, 2020
Mostrar todos

“Tengo la sensación de que nunca llegamos tan lejos como deberíamos en esa conversación sobre la salud mental. Estamos cómodos con la idea general de que el cuidado de la salud mental es importante, incluso se ha convertido en algo bastante aceptado por la mayoría el admitir que tienes algún problema de salud mental. Pero debajo de esa conformidad superficial, aún hay mucho que no vemos y de lo que no hablamos.”

Esto comentaba Liz Cambage, jugadora de la NBA femenina (WNBA), en un artículo propio, hablando sobre la realidad de sus problemas de salud mental. Ella afirma haber sido siempre honesta tanto en privado como en público a la hora de admitir que su salud no era la mejor en este aspecto, pero cree que se ha creado un “personaje de ficción” alrededor de sus problemas, una especie de etiqueta que ha convertido su vida en una conversación constante sobre salud mental, en la que, sin embargo, nadie se ha querido implicar, ni sentarse a hablar de verdad sobre ello.

La jugadora australiana cuenta qué hay más allá de esa etiqueta que nadie se quería molestar en conocer, explica cómo la ansiedad y la depresión la llevaron a beber hasta no recordar nada desde los 15 años, llegando a estar ingresada en más de una ocasión. Su primer intento de mantenerse sobria para salir de aquello fue a los 18. Cuenta haber sufrido ataques de pánico incluso en los que deberían haber sido los momentos más felices para ella. Tras ser elegida para jugar en la WNBA, en su primer año en la liga, afirma que pasó casi cada noche sola y llorando, llegó a sentirse una persona inútil y sin valor de manera constante.

Liz se atreve también a explicar la conversación más difícil de su vida, cuando en 2016 habló con su madre por teléfono (en una llamada que, por suerte, no sería la última) y le dijo que no quería vivir más. Pasó días vigilada en un protocolo por riesgo de suicidio. Aquella última llamada de auxilio, aquel último intento de ser escuchada y de contar su problema, le salvó la vida.

Sin embargo, Liz Cambage no ha sido la única en dar un paso al frente y contar sus problemas para luchar contra el estigma de la salud mental. Kevin Love, jugador de la NBA, fue uno de los que inició este movimiento. Pasó un año entero sufriendo ansiedad social, hasta el punto de que a finales de 2017, en mitad de un partido, tuvo que salir de la pista de manera inmediata. En entrevistas posteriores al partido, comentó que había sentido un dolor en el estómago que era difícil de describir y que nunca había sentido. Meses más tarde, fue él mismo quién publicó un artículo titulado “Todo el mundo está pasando por algo” (Everyone is going through something), contando que en ese partido había tenido un ataque de pánico y que estaba sufriendo problemas ansioso-depresivos desde tiempo atrás. En este caso, el estigma no venía de fuera, procedía de sí mismo. Pensaba que si contaba su situación, la gente creería que es una persona débil o en la que no se podría confiar para hacer bien su trabajo.

Kevin explicaba que ese ataque de pánico que le hizo abandonar un partido apareció de la nada, pero que era tan real como una mano rota o un esguince de tobillo. En las semanas previas había tenido problemas laborales, familiares e insomnio, y él sabía que algo no iba bien desde antes de empezar el partido. “Empecé a sentir que mi corazón iba más rápido de lo habitual, todo giraba y mi boca sabía a tiza. Era como si mi cerebro estuviera tratando de salir de mi cabeza. Me fui de la pista y empecé a correr de habitación en habitación en los vestuarios, como buscando algo que no podía encontrar”.

“No pasa nada por derrumbarse” decía Kayla McBride, jugadora de la WNBA, al explicar los problemas de ansiedad que le han acompañado desde pequeña. Empezaron cuando se llevaba al resto de sus hermanos de casa en medio de la madrugada a dormir a casa de su abuela para que no oyesen las peleas entre su padre y su madre. “Yo sólo era una niña, pero tenía que lidiar con problemas de adulto cada día”. Kayla señala la importancia de trabajar con los problemas de salud mental para romper el círculo que se puede generar, porque su padre tenía problemas de ansiedad y traumas de su infancia que le llevaron a abusar del alcohol y, años más tarde, se sorprendió a sí misma bebiendo para intentar calmar su propio sufrimiento.

Lonnie Walker IV, jugador de la NBA, conocido sobre todo por el peculiar peinado que llevaba desde que era niño, admitía en una publicación en su cuenta de instagram el calvario que vivió siendo pequeño: “Fui acosado sexualmente, violado y abusado, incluso me acostumbré a ello porque a esa edad no sabes qué es qué. Era un niño curioso y crédulo, que no sabía cuál era el mundo real. Tenía la mentalidad de que mi pelo era algo que puedo controlar. Mi cabello era lo que podía crear y ser mío. Y me dio confianza”. Tras acudir a terapia y superar aquel pasado que vivió, decidió cortarse el pelo como señal de que había podido pasar página en el capítulo más duro de su vida.

Esto no es más que un ejemplo basado en algunos y algunas de las/os deportistas del mundo del baloncesto, pero en los últimos años, muchos otros deportistas de élite están atreviéndose a contar, ante la enorme audiencia que les sigue por su trabajo, sus problemas de salud mental (DeMar DeRozan, Gianluigi Buffon, Larry Sanders, Brandon Marshall, Gerald McRath, Kendra Fisher, Troy Deeney…). Para bien o para mal son un ejemplo de conducta para muchas personas de las que siguen su trayectoria por todo el mundo (sobre todo niñas y niños), y esta vez han usado su altavoz para ayudar a que otras personas que están pasando por una situación similar, puedan sentirse comprendidas, con el objetivo de animarles a contar su problema y buscar ayuda, para que dejen de sentir soledad y comprendan que “todo el mundoestá pasando por algo”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies